Envidia y egoísmo hacia los demás, ¿Cómo evitarlo?

 La envidia es un sentimiento natural de la condición humana, surge en los contextos de socialización y todos la hemos experimentamos en alguna medida y en diferentes momentos de nuestra vida.

A medida que vamos formando nuestra identidad y se va desarrollando nuestra autoestima, nos comparamos con nuestros semejantes para contrastar nuestra valía.

¿Qué es la envidia?

La etimología de la palabra envidia proviene del latín invidia, derivado de invidere: in (hacia el interior) y videre (ver), lo que originariamente significó “meter la mirada” y a partir de ahí derivó clásicamente en mirar con malos ojos, con hostilidad, para progresar hasta el significado actual.

La palabra envidia –desde su sentido más originario– conlleva una acción por parte de la persona que la siente, significa considerar a otra persona o lo que posee con malicia, con el deseo sobre esas posesiones (Bryson, 1977).

De estas definiciones pueden extraerse dos características de la envidia:j

1. La envidia implica una ferviente aspiración de poseer algo de lo que se carece, pero que lo disfrutan otros.

2. Se acompaña del deseo de que quien efectivamente dispone de lo que se anhela, lo pierda, o de alguna manera se vea perjudicado.

Envidia sana vs envidia de la mala

Cuando hablamos de envidia de la mala generalmente nos referimos al hecho de experimentar un malestar significativo e intenso relacionado con una persona que posee algo que deseamos tener o que pensamos que esa persona no merece.

En cambio, nos referimos a envidia sana, cuando esa sensación de malestar es menor o prácticamente inexistente.
¿Cuándo la envidia es un problema?
La envidia puede convertirse en un problema cuando influye en mi percepción de felicidad o afecta a mi autoestima. Esto puede ocurrir si dedicamos mucho tiempo a pensar en lo que los demás –o alguna persona en concreto– tienen y nosotros o nosotras no.
Centrarse en esta comparación genera frustración, impotencia, enfado y rabia, y una percepción de injusticia, en resumen, merma considerablemente nuestro bienestar.
¿Cómo manejar la envidia?
Es inevitable sentir envidia, es muy probable que en distintos momentos de nuestra vida la experimentemos. Lo importante es entender que es una emoción natural, que es esperable y que no dice nada malo de nosotros o nosotras, ni nos convierte en malas personas. La envidia, al igual que otras emociones, nos da información, sobre nosotros mismos o nosotras mismas, y sobre nuestras vivencias.
Es importante integrar la idea de que los aspectos que no te gustan de ti, no te definen y por supuesto no te invalidan, puedes intentar cambiarlos o mejorarlos si te generan malestar, aun así, siempre vamos a tener limitaciones o carencias, pero también tenemos capacidades y competencias

Jessica Patricia Peña Silva
Melany Arely Sorto Hernandez

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